ECUADOR-Quito,   
 

  :: Editorial

  :: Webmedia
  :: Noticias
  :: Software
 


La tendecia moderna en el cine ahora es trabajar totalmente sobre plastilina, la era del lapiz y el papel se quedó en el pasado, cuando ahora ya se utilizan nueva técnicas con base en la tecnología digital, es así como en el transcurso de los últimos cinco años, hemos visto un desfile de espectaculares estrenos en animación digital como Los Increibles, Shrek, Toy Story, Pollitos en Fuga, ahora en este 2005 los mejores ejemplos de un verdadero equipo creativo ha dado origen a dos films destacados que analizaremos a continuación.

El Cadaver de la Novia


Wallace & Grommit

Tim Burton el genio del cine sombrio, trae otra obra espectacular: El Cadáver de la Novia es el pináculo del stop motion; y en un mundo donde reina la animación digital, esta producción de ingenua plasticidad resulta hermosa en muchos sentidos. Cabe decir también que es la primera cinta editada completamente en Final Cut.

Los muñecos no usan ninguna de las técnicas estándar de la industria tales como cabezas reemplazables o bocas reemplazables. En su lugar se utilizan cabezas con un preciso y artesanal mecanismo de relojería, controlado por llaves ocultas. Esto permite un grado de control milimétrico sin precedentes, pero también es mucho más trabajoso que las técnicas tradicionales. Uno de los animadores confesó que tenía pesadillas recurrentes en las que ajustaba sus propias expresiones faciales con este método.

Los muñecos miden 61cm. de alto y algunos de los decorados eran tan grandes que los animadores podían entrar a través de sus puertas casi sin agacharse.

La magia consiste en fotografiar frame a frame cada movimiento de estos muñecos. Se crea un intervalo que al proyectarse en continuidad da la sensación de movimiento. Un tipo de formato que hasta hace poco era propiedad de “Juanito Escarcha” y “Rodolfo el reno”, en general esas animaciones de Navidad y spots comerciales tutelados por gente con mucho tiempo, paciencia y plasticina. Aunque, técnicamente, se trate de una combinación de espuma y silicona que recubre los esqueletos articulados de las creaciones.

Baste decir que para lograr dos segundos de película al final del día, se necesitan al menos 12 horas de trabajo y unas 10 personas. “El cadáver de la novia” viene gestándose hace 10 años y cada instante vale la pena si lo comparamos con el resto de sus divertimentos de género, como “Pollitos en fuga”, “Wallace & Gromit” o “Celebrity deathmatch”, incluso más depurado en la técnica que sus anteriores cintas hermanas junto a Henry Selick, el artífice de la animación cuadro a cuadro en “Jim y el durazno gigante”.

LA MALDICIÓN DE LAS VERDURAS es la segunda colaboración entre DreamWorks Animation y Aardman. El proceso empieza con el diseño de los muñecos. Jan Sanger, la diseñadora jefe de muñecos, y su equipo se encargaron de diseñar y crear todo un vecindario lleno de personas y animales de edades, formas y tamaños diferentes. Además, como el pelo y la ropa de cada muñeco se moldea y pinta a mano, los modelistas se convirtieron en diseñadores de vestuario y peluqueros de unos clientes de lo más excéntrico.

Cada muñeco se construye más o menos igual. Empieza con un armazón metálico que sirve de esqueleto. Obviamente, este armazón varía según el tamaño del muñeco, si es bípedo o si anda a cuatro patas o, en el caso de Gromit, de las dos formas, según le apetece en cada momento.

A continuación se moldea cada muñeco con una mezcla especial de Plasticine (plastilina) a la que se llama cariñosamente "Aard-mix" que aguanta algo más que la plastilina normal.

Cada personaje tenía varios muñecos en poses y con ropa diferente, algunos más que otros, según la cantidad de escenas en las que salía. Por ejemplo, había 35 versiones de Wallace y más de una docena de lady Tottington y Victor. Además, cada muñeco tenía una serie de piezas de recambio como son los ojos, las orejas, la cabeza y las manos. También se moldearon docenas de bocas para cada personaje para que los animadores pudieran sincronizar el movimiento de los labios con las palabras. Cada vez que se cambiaba una boca, el animador debía asegurarse de alisar las "costuras".

Una vez terminados los muñecos, se entregaron a los animadores para que éstos les hicieran "interpretar" durante los dos años siguientes.
Es casi imposible imaginar la infinidad de horas de meticuloso trabajo y el nivel de concentración requeridos para hacer una película de animación al estilo Aardman.
    El mejor color para sus proyectos