Ser speaker TEDx: de la idea al escenario

Una mirada al proceso formativo y creativo detrás de una charla TEDx.

Hay momentos que no se olvidan. Se quedan. Se sienten en el cuerpo, en la voz, en la forma en la que miras lo que viene. Para mí, uno de esos momentos fue pararme en el escenario de TEDxParqueLaCarolina.

Subí con el corazón acelerado y una sonrisa que no se me fue en toda la tarde. Y algo hermoso ocurrió: todo fluyó. Mi historia, mi voz, mis ideas, mi propósito. Hablé de mis primeras veces, de educación, de tecnología, de inteligencia artificial, de miedo, de reinvención. Pero sobre todo, hablé de atreverse. De dar ese primer paso cuando no todo está claro, de entrar a territorios desconocidos, de aprender, desaprender y volver a intentar.

No solo di una charla. Ese día confirmé algo que llevo construyendo desde hace más de veinte años: mi propósito es educar desde el cariño y acercar la tecnología y hoy, la inteligencia artificial de forma accesible, ética y profundamente humana.

Las primeras veces que marcan la vida de un docente

Ser parte de TEDxParqueLaCarolina fue también vivir lo que ocurre cuando se juntan personas que creen en el poder de las ideas. Este evento, realizado el 22 de enero de 2026 en CIESPAL, Quito, reunió voces de distintos campos: educación, tecnología, inteligencia artificial, comunicación, innovación, ciencia, derecho, sector productivo y cultura. Once speakers, once miradas, un mismo espíritu: provocar conversaciones que nos muevan a pensar y actuar diferente.

Compartir escenario con cada uno de ellos fue un privilegio. Escuchar historias tan potentes, tan diversas y tan honestas fue, en sí mismo, una clase magistral de humanidad, visión y valentía. Cuando se apagan las luces y termina el aplauso, lo que queda es eso: las conexiones, los aprendizajes, la certeza de que no estamos solos intentando transformar realidades.

Desde el primer contacto, los speakers atravesamos un proceso formativo que incluyó reuniones, curaduría, construcción y ajuste de guiones, y espacios constantes de retroalimentación. Cada idea fue cuestionada y afinada para alinearse al espíritu TED: una idea que valga la pena difundir.

A lo largo del camino, trabajamos no solo el contenido, sino también la forma: síntesis, narrativa, estructura del mensaje, manejo del tiempo, silencios y puesta en escena. Recibimos formación en expresión, oratoria, respiración y control de nervios.

El acompañamiento del equipo de curaduría y coaching fue fundamental para guiar cada charla desde la idea inicial hasta el guion final. La producción del evento, liderada por OpenlabEC, destacó por su alto nivel de planificación y trabajo colaborativo, integrando a organizadores, coaches, curadores y voluntarios para lograr una ejecución sólida y profesional.

Participar en TEDxParqueLaCarolina permitió constatar que una charla de este nivel no se construye desde la improvisación, sino desde el método, la mentoría, la disciplina creativa y el trabajo en equipo. Porque cuando las ideas se encuentran, algo nuevo nace. Y yo tuve el privilegio de vivirlo desde el escenario.